Ir al contenido

El Tesoro de San Marcos

Entre la iglesia y el Palacio Ducal, tras una puerta del crucero sur, hay una colección formada a lo largo de más de nueve siglos. Reúne 283 piezas de oro, plata, vidrio y otros materiales preciosos, realizadas entre el 400 a. C. y los años sesenta del siglo XX.

Datos clave

Colección
283 piezas de oro, plata, vidrio y otros materiales preciosos
Fechas
del 400 a. C. a los años sesenta del siglo XX
Núcleo más antiguo
cuatro relicarios enviados desde Constantinopla en 1204, los únicos que sobrevivieron al incendio de 1231
Entrada
no figura en la lista oficial de precios

Dónde está

El Tesoro ocupa antiguas salas entre la iglesia y el Palacio Ducal, a las que se llega por una puerta del crucero sur. Sobre esa puerta, un mosaico del siglo XIII muestra a dos ángeles que sostienen el relicario de la Cruz; salió indemne del incendio de 1231. Un pequeño vestíbulo lleva a la izquierda al Santuario y a la derecha al Tesoro propiamente dicho.

¿Se puede visitar hoy?

No hemos podido confirmarlo. Ninguno de los documentos actuales de la basílica —su tarifa de 2026, su tienda de entradas y su reglamento de acceso— menciona una entrada, un horario o un cierre del Tesoro. Los visitantes no coinciden: uno, en un foro de viajeros en 2026, cuenta que pagó unos euros más además de la entrada; a otro le dijeron en 2022 que estaba cerrado por falta de espacio. Algunas webs de reventa dan un precio, pero no sale de ningún documento de la basílica, así que no lo repetimos. Si el Tesoro te importa, pregunta allí el mismo día.

Nueve siglos de regalos y botines

Las piezas llegaron como regalos de emperadores y reyes, papas, cardenales y patriarcas, dux y procuradores, y también como fruto de saqueos y de prendas que nunca se rescataron. Su historia puede seguirse, en parte, desde el 13 de enero de 1231, cuando un incendio destruyó la sala que las guardaba. Solo se salvaron cuatro relicarios, todos enviados desde Constantinopla por el dux Enrico Dandolo en 1204: la Preciosa Sangre, la Cruz de Cristo, la cabeza de san Juan Bautista y el brazo de san Jorge.

Los procuradores de San Marcos custodiaron y ampliaron el Tesoro, y desde 1283 iniciaron la serie de inventarios que registran sus adquisiciones. Estaba cerrado tras tres pesadas puertas cuyas llaves tenían tres procuradores distintos, y solo se abría para visitantes políticos importantes, por orden del Senado y con un ceremonial estricto.

No guardaba solo objetos sagrados. La basílica cita el corno ducal de oro macizo con piedras preciosas, la espada del dux, las largas trompetas de plata que precedían al dux en las procesiones, las doce coronas y los doce petos de las «Marie», las coronas de Chipre y de Creta, y gemas de los Paleólogos, los Médici, los Sforza, Enrique III y el cardenal Domenico Grimani.

1797, y después

Al caer la República en 1797, la Municipalidad provisional ordenó saquear el Tesoro, como todas las iglesias de la ciudad, para pagar las contribuciones de guerra debidas a los franceses. La basílica habla de un daño incalculable: del Tesoro y de la Scuola dei Mascoli se sacaron 537 kilos de oro y plata, y las piedras preciosas arrancadas de ornamentos y mobiliario se valoraron en 300 000 ducados. Lo que quedaba se redujo aún más entre 1815 y 1819, cuando se vendieron piedras y perlas para pagar la restauración de la basílica.

Las cuatro colecciones hoy

  • Antigüedad y Alta Edad Media: dos lámparas de cristal de roca talladas en forma de pez y dos ánforas con asas en forma de animal, cada una tallada en un solo bloque de ágata oriental.
  • Orfebrería bizantina en torno al año 1000: cálices y patenas de piedra dura montados en oro y plata con esmalte tabicado, y dos iconos portátiles del arcángel san Miguel.
  • Arte islámico de los siglos IX y X: una copa de vidrio turquesa con animales en relieve, el aguamanil del califa al-ʿAzīz bi-llāh y la redoma de los carneros, en cristal de roca y plata dorada.
  • Obras occidentales: entre ellas un famoso incensario en forma de pequeño edificio con cinco cúpulas, y mucha filigrana.

En la pared sur cuelgan dos frontales de altar que aún se usan cuando celebra el patriarca: el de san Marcos, de finales del siglo XIII, y el del papa Gregorio XII, del XV, procedente de la antigua catedral de San Pietro di Castello. Y está el trono-relicario de san Marcos, de alabastro trabajado en Alejandría, quizá en el siglo VI, que el emperador Heraclio regaló al patriarca Primigenio de Grado en 630.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos objetos tiene el Tesoro?

283 piezas de oro, plata, vidrio y otros materiales preciosos, según la basílica.

¿Qué se salvó del incendio de 1231?

Solo cuatro relicarios enviados desde Constantinopla por el dux Enrico Dandolo en 1204: los de la Preciosa Sangre, la Cruz de Cristo, la cabeza de san Juan Bautista y el brazo de san Jorge. Conservan aún sus monturas bizantinas.

¿Qué le pasó al Tesoro en 1797?

Tras la caída de la República, la Municipalidad provisional ordenó saquearlo para pagar las contribuciones de guerra a los franceses. Del Tesoro y de la Scuola dei Mascoli se sacaron 537 kilos de oro y plata, y las piedras arrancadas se valoraron en 300 000 ducados.

Última comprobación: 30 de septiembre de 2026