El baptisterio y las capillas
Tres espacios anexos a la iglesia guardan algunos de los mejores mosaicos de San Marcos. Dos se hicieron para el dux Andrea Dandolo en el siglo XIV, el baptisterio y la capilla de Sant’Isidoro; el tercero, la capilla de la Madonna dei Mascoli, lo fundó el dux Francesco Foscari en 1430.

El baptisterio
Antes llamado Giesia dei putti, la iglesia de los niños, el baptisterio está en el lado sur de la basílica, antiguamente abierto a la Piazzetta. Tiene tres partes: el antebaptisterio, donde esperaban los catecúmenos, el baptisterio propiamente dicho y el presbiterio. Su forma actual es obra de Andrea Dandolo, procurador y luego dux de 1343 a 1354, hombre de gran cultura y amigo de Petrarca.
Las excavaciones de 1978 hallaron los restos de una antigua pila de inmersión con sus canales de agua, lo que confirma el uso temprano de la sala. Los frescos han salido a la luz dos veces: en 1889 y en 1963, cuando se descubrió una Ascensión a la izquierda del altar, que aún puede verse.
El altar es un enorme bloque de granito rojo traído de Tiro por el dux Michiel en 1125 como reliquia: se decía que Jesús había predicado desde él las Bienaventuranzas. La pila la diseñó Jacopo Sansovino, proto de San Marcos de 1527 a 1570, cuyos restos descansan al pie del altar; su tapa de bronce, con escenas del Bautista y los evangelistas, la hicieron en 1545 Tiziano Minio y Desiderio da Firenze, y el Bautista de bronce de Francesco Segala la coronó en 1566.
Los mosaicos cuentan la vida de Juan Bautista, de su nacimiento a su decapitación, con su punto culminante en la danza de Salomé del luneto norte. En el antebaptisterio su historia corre paralela a la infancia de Cristo y se une a ella en el Bautismo en el Jordán. Sobre el altar, la Crucifixión muestra a la Virgen, san Marcos, san Juan Evangelista y a Andrea Dandolo con su consejero. En las cúpulas: Cristo enviando a los apóstoles a predicar y bautizar, y Cristo en gloria entre los nueve coros de ángeles. Las tumbas de los dux Giovanni Soranzo y Andrea Dandolo se apoyan en los muros de mármol.
La capilla de Sant’Isidoro
La devoción de Venecia por san Isidoro de Quíos empieza el 16 de abril de 1125, cuando su cuerpo, robado por el clérigo Cerbano Cerbani, llegó desde Quíos con el dux Domenico Michiel, y después se escondió y no se habló de él hasta el siglo XIV. Andrea Dandolo hizo construir esta capilla en un pequeño patio junto al crucero norte; una inscripción bajo Cristo, en el luneto sobre el altar, fecha su terminación el 10 de julio de 1355, y el santo se depositó en su tumba el 1 de mayo de 1356.
La bóveda de cañón cuenta su historia: su vida y su martirio en el lado sur; el hallazgo de su cuerpo, su robo y su llegada a Venecia en el norte. Sobre el altar reposa el sarcófago con la figura yacente del santo, velado por un ángel con un incensario y una naveta de tamaño insólito, alusión a Quíos y a su almáciga, quemada como incienso en una Venecia recién salida de la peste de 1348. Estudios recientes, señala la basílica, relacionan la decoración del arco sobre la tumba con una iconografía llegada desde lugares tan lejanos como China.
La capilla de la Madonna dei Mascoli
Fundada en 1430 por el dux Francesco Foscari y los procuradores Leonardo Mocenigo y Bartolomeo Donato, quizá en agradecimiento por el fallido atentado contra el dux del 11 de marzo de 1430, al principio se llamó la «nueva capilla de la Virgen». Tomó el nombre de los Mascoli —la cofradía de la Purificación— en 1618.
Su bóveda guarda un ciclo de mosaicos de la vida de la Virgen, iniciado por el veneciano Michele Giambono en la primera mitad del siglo XV: su Nacimiento, la Presentación, la Anunciación, la Visitación y la Dormición. La basílica lee en él el paso de la gracia del gótico tardío al Renacimiento: en la Dormición, todo salvo el grupo de apóstoles de la derecha sigue la manera de Andrea del Castagno, hasta el mármol rojo de Tesalia del gran arco clásico tras ellos.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ver el baptisterio?
La entrada oficial de visita cubre la basílica, la Pala de Oro y el museo; la tarifa vende la entrada de basílica y baptisterio solo con guía, para grupos de hasta 25 personas, durante 30 minutos.
¿Quién está enterrado en el baptisterio?
El dux Giovanni Soranzo, el dux Andrea Dandolo y Jacopo Sansovino, cuyos restos reposan al pie del altar.
¿Por qué se llama capilla de los Mascoli?
Desde 1618, cuando el dux Antonio Priuli permitió a la cofradía de la Purificación, llamada de los Mascoli, celebrar sus oficios en su altar.
Última comprobación: 30 de septiembre de 2026